CORRER MÁS ALLÁ DEL TIEMPO

LA VUELTA AL LAGO EPECUÉN ES MUCHO MÁS QUE UNA CARRERA.
ES LA INTENCIÓN DE RECUPERAR LA HISTORIA DE UN PUEBLO.

Un pueblo que nació para el turismo y fue uno de los centros termales más famosos del mundo. La inundación de 1985 dejó a esa villa turística bajo el agua y el paso del tiempo la borró del mapa.

El agua bajó hace más de 15 años, y las ruinas de un tiempo de esplendor emergieron como memoria viva de aquello que nadie debe olvidar.

El Lago Epecuén es un espejo de agua de casi 30 kilómetros de largo, tiene un índice de salinidad más alto que el Mar Muerto, el barro con altas propiedades curativas y las aguas termales conforman un polo de atracción que hoy se centra en la ciudad de Carhué, a sólo 9 kilómetros de la antigua villa inundada hace más de tres décadas.

La Vuelta al Lago Epecuén tiene su origen en la idea de resignificar el pasado para unirlo con un presente próspero. Correr entre las ruinas de la villa es una experiencia transformadora, tanto para el corredor como para el lugar. Es correr en medio de la historia. Por eso encarar la vuelta al lago para pasar por las ruinas y retornar a la ciudad tiene un doble significado:

saber que el hombre siempre puede cuando se lo propone, y que el futuro es un camino que se construye con voluntad.